Uno de los puntos principales para la vida es la tabla de multiplicar que, aunque algunas personas no lo entiendan, es un pilar fundamental en la educación y puede ayudar a solucionar problemas matemáticos bien sea de forma académica o personal. Por ello, es fundamental ayudar a los niños a aprenderlas bien.
Visualización de la tabla
Una buena forma de ayudar a un niño a aprenderlas es imprimir las tablas de multiplicar. De esta manera, podrá verlas constantemente y acostumbrarse a ellas de forma adecuada.
Además, es conveniente dejarles claro que la multiplicación no es más que una suma de números varias veces seguidas. Es decir, si se multiplica 3×5, entonces serían 5 veces 3 o 3 veces 5, dependiendo de cómo se quiera reflejar.
También existen algunos trucos para poder darle mayor sentido a toda la tabla de multiplicar y aprender rápidamente y sin problemas, consiguiendo recordarla por el resto de la vida.
Un paso a la vez
Otro buen consejo es que se dé siempre un paso a la vez. Lo mejor es comenzar con las tablas más sencillas como la del 1, 2, 5, 10. Una vez ya las maneje bien, se podrán incluir las del 3 y 4.
Se debe tener presente que las tablas del 6, 7, 8 y 9 son las más complicadas, por lo que es necesario que se tenga mucha paciencia y se estudien por separado, dando un paso adelante solo cuando se tenga la certeza de manejar la anterior.
Hablar con él
Para poder ayudarlo a aprender la tabla funciona muy bien hablar. Una de las cosas que se puede contar al pequeño es lo difícil que fue para el padre aprenderse la tabla cuando tenía su edad. Esto favorece la empatía y fomenta la confianza.
Se debe dejar claro que no se está juzgando su valor por lo rápido o lento que pueda aprender la tabla y que cada paso dado es un obstáculo que estarán librando juntos.
Juegos y diversión
Los niños aman jugar, reírse y divertirse. Esto puede ayudar a que se aprenda la tabla mucho más rápido y que lo haga sin que resulte traumático o un problema grave.
En este sentido, se puede agregar la tabla de multiplicar a cualquier juego que el niño ame mucho y disfrutar de pasar el tiempo jugando y aprendiendo, sin presiones.
No solo enfocarse en ello
Pasar mucho tiempo enfocado en un solo punto puede hacer que se pierda el interés, se cree estrés y se dificulte el poder aprender la tabla de multiplicar. Por eso, lo mejor es tener horarios para estudiar y otros momentos para pasar juntos sin estar estudiando.
Gracias a eso, la mente del pequeño podrá respirar y almacenar mejor la información. Además, se puede mejorar considerablemente la relación de padres e hijos y hacer que los recuerdos bonitos se mantengan presentes siempre.
Preguntar y contestar
Al momento de practicar se aconseja que no solo se les hagan preguntas a los niños sobre multiplicación, sino que también se permita que ellos las hagan. Así podrán escuchar y aprender mucho más fácilmente.
Cabe destacar que hay niños que aprenden más escuchando que mirando, dándole un gran valor a este punto y facilitando que las lecciones tengan mejores resultados.
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